miércoles, 30 de mayo de 2007

Y poco a poco aprendio a caminar...

Puso los pies sobre el suelo y comenzó a caminar, en primer lugar apenas podía mover lentamente los pies y todo su cuerpo temblaba pareciendo que se iba a desplomar de un momento a otro, más tarde colocando un pie y luego otro y trazando así pasos que se iban alejando cada vez más del punto de salida, a continuación sus pasos ya eran firmes y caminaba sin titubear ni un instante hasta que por fín y sin saber como comenzo a correr como si supiera hacerlo desde siempre, como si llevara toda la vida corriendo de aquí para allá...

Así aprendió a caminar y así aprendió que de esta manera podría aplicar todos los valores de su vida a lo que aquel día aprendió:
Que no sólo se necesitan dos pies para caminar si no que también es importante que le pongamos empeño en aprender.

sábado, 26 de mayo de 2007

Memoria pez

Eso es lo que me gustaría tener cada vez que pienso en tu nombre: memoria de pez.
Podría olvidarlo todo y probablemente todo sería mucho más sencillo...

Miro las calles vacías, han dejado de tener color, ya no escucho las bocinas de los coches ni veo como los transeúntes corren de un lado a otro dejando volar sus chaquetas con el viento, estaría bien que yo también dejara volar mi chaqueta y corriera de un lado a otro con la excusa de ser feliz. Escucho tu voz incluso cuando estoy sola en mi cuarto, todas las canciones me recuerdan a ti, todo el mundo usa tu colonia, incluso a veces escucho gritar tu nombre, me giro y entonces...todo sigue exactamente igual a como tú lo dejaste...el recuerdo sigue ahí, martilleando mi cabeza...¿o no?
No lo sé, ya no lo recuerdo.

Adiós a los 19


Cuando yo era pequeña pensaba: "Cuando tenga 20 años seré tan mayor..."
Y sin embargo aquí estoy, sigo siendo una niña...puedo cambiar físicamente(no demasiado) pero por dentro sigo siendo una niña, y quiero permanecer así el resto de mi vida. Los niños son tan inocentes, tan despreocupados; así que hoy he decidido que voy a quedarme en los 8 años para el resto de mi vida, o al menos mientras me lo pueda permitir...¿tendré el síndrome de Peter Pan?
Esta es la especial despedida que le hago a los 19 para pasar despacito y con buen pie hacia los 20...desearme suerte en mi camino y avisa me de las piedras que puedo encontrar.
Quiero empezar a cumplir para atrás!
Adiós 19.
Hola 20!

jueves, 24 de mayo de 2007

¿Blanco o negro?

Tenía dos opciones, a un lado una habitación blanca con una puerta blanca, si entraba encontraría unas paredes blancas con un techo blanco y un suelo blanco, todos los muebles serían blancos, su sombra sería blanca, incluso si entraba acabaría convirtiéndose en una imagen blanca...
Al otro lado una habitación negra, con una puerta negra, si decidía atravesarla todo sería negro, las paredes negras, el techo negro, el suelo negro y los muebles que allí se encontraban también tendrían un color negro, incluso ella se convertiría en una sombra negra...

Su decisión fue entrar en la habitación negra y permanecer a oscuras el resto de su vida...

Un día, un sueño...

Había pensado organizar su día de tal manera que tan sólo tendría 30 minutos para descansar, estaba emocionada porque era la primera vez en su vida que haría tantas cosas, por lo general solía limitarse ha hacer las labores de la casa, cosa que no le llevaba mucho tiempo puesto que su habitáculo no media más de 40 metros cuadrados y por supuesto a un precio desorbitado, pero esa es otra historia...
Aquel día iría a una entrevista de trabajo, después iría a comer a casa de su madre y más tarde pasaría a visitar a sus sobrinos, y por supuesto ir de compras con su mejor amiga, estaba tan emocionada que no podía evitar disimular su cara de felicidad. Pasó la noche anterior en vela, se levantó casi una hora antes de lo previsto y corrió a la ducha, desayunó al más puro estilo inglés y salió exaltada de casa.
Estaba lloviendo y el asfalto estaba mojado, apenas podía ver con la lluvia y se refugiaba bajo su paraguas de estampado negro, decidió entonces cruzar de acera para tomar el autobús cuando vio acercarse a toda prisa un coche, llevaba las luces apagadas y se balanceaba de un lado a otro de la carretera haciendo eses, y en ese instante y sin poder apenas reaccionar, el coche hizo que murieran todas sus ilusiones, que saltaran por los aires todos sus planes, que no tuviera la oportunidad de volver a levantarse y soñar con un mundo de ilusiones...

miércoles, 23 de mayo de 2007

Mito de Narciso

Hacía ya tiempo que el dios del río, Sísifo, se había fijado en la encantadora ninfa Liriope. Siendo como era un dios, consiguió su deseo y Liriope acabó concibiendo. El día marcado por el destino, dio a luz un muchacho y, como sentía curiosidad por saber lo que le reservaba el destino, fue a preguntar al vidente ciego Tiresias cuál sería el destino de su hijo. "Vivirá muchos años" dijo el sabio "pero ay de él si mira su propio reflejo, pues será su perdición". Su madre hizo que se retirasen todos los espejos y creció así sano y fuerte, y más hermoso que ningún otro. Tan a menudo le decían cuán hermoso era que empezó a creer que su belleza era fuera de lo común.Muchos fueron los que se enamoraron del hermoso muchacho. Incluso de niño, sus ayas caían rendidas a sus pies y, cuando tenía dieciséis años, todas las mujeres de la ciudad suspiraban por él, pero él creía que ninguna era suficientemente buena para él. Un día, su vecina Aminías, no pudo aguantar más y confesó a Narciso cuánto lo deseaba y le pidió que fuese su amante. Narciso no contestó sino que, con un sirviente, le envió una daga como respuesta. Aminías entendió el "regalo" y con esa daga puso fin a su vida, pidiendo a los dioses que su ira cayese sobre Narciso, a quien le echó la maldición de que en el amor recibiera el mismo desdén con que había tratado a los demás.Eco era la ninfa de una montaña que una vez ayudó a Zeus distrayendo a Hera charlando de temas intrascendentes cuando ésta se acercaba al lugar donde el dios del trueno estaba formulando sus votos matrimoniales. La treta de Eco daba tiempo a los invitados de Zeus para que pudiesen abandonar el lugar. Pero cuando Hera la descubrió, estalló airada: "¡Que esa lengua maléfica permanezca silenciosa de ahora en adelante! Permanecerás en silencio y sólo hablarás cuando te hablen, y hablarás como mucho con sonidos cortos!".Y así, cuando Eco dio con Narciso una mañana, justo cuando el joven estaba luchando con un ciervo al que acababa de capturar en sus redes, sólo pudo mirarle, y no hablar. Y así, sólo miró. Por sus venas, corrió el deseo. Aun cuando deseaba con todas sus fuerzas seducer al hermoso joven con sus dulces palabras, sólo pudo mover sus labios en vano.Narciso notó que le miraban. "¿Quién eres?" gritó."Eres" respondió Eco, que sólo acertaba a repetir lo que le decían."Déjame verte" dijo el muchacho."Verte" dijo Eco.Intrigado, Narciso gritó: "¿Cómo te llamas?"."Llamas", contestó la ninfa. Y, incapaz de contener su deseo, salió de su escondrijo y se arrojó, ardiente y jadeante, sobre el hermoso joven quien, como ya estaba algo acostumbrado a estos comportamientos, se rehizo y se liberó rápidamente de su abrazo, perdiéndose en lo más profundo del bosque, dejando sus redes tras él.Eco le siguió, intentando llamarle para disipar sus miedos, pero no pudo producir sonido alguno. El muchacho desapareció rápidamente de su vista. Durante semanas, la ninfa erró por el bosque en búsqueda de su amado, sin comer y sin apenas dormir. Pronto se puso tan delgada que de ella nada quedó que se pudiese ver con los ojos. Aún hoy en día, erra por las montañas del mundo y sigue buscando a Narciso. Su hogar son las quebradas más pedregosas y los valles más profundos. Puedes llamarla a gritos y, si está, te contestará, pero sólo con las mismas palabras que le hayas dicho. Por decreto de Hera, no puede hacer otra cosa. Una tarde, un mes después de haber huido de Eco, en un bosque apartado en lo alto del monte Helicón, Narciso cayó de rodillas, cansado de cazar y de ser cazado. Frente a él, corría un manantial de aguas claras y profundas, cuya superficie, gracias a la luz recibida a través de las copas de los árboles, era un espejo perfecto. Narciso había visto muchas veces su propia sombra, pero jamás había visto su reflejo. Así, cuando, a cuatro patas, se inclinó hacia delante y miró en el manantial, quedó asombrado por la imagen de insuperable belleza que le miraba. No había visto jamás una cara como la que estaba escrutando. Por primera vez en su vida, se enamoró.
Inclinó hacia abajo su cara para besar y abrazar al joven del manantial. Pero sus labios y sus brazos sólo hallaron agua. Aunque se retiró rápidamente, el reflejo se vio alterado por un momento por las ondas del agua. Creyendo que su amado había huido de él como él mismo había hecho en otras ocasiones, Narciso empezó a llorar. Pero, a medida que las ondas se iban desvaneciendo, la hermosa cara apareció de nuevo. "No me abandones, hermoso amigo", rogó. "¡Quédate, amor mío!"Nuevamente se inclinó Narciso para tocar el cuerpo que había en el agua, pero la imagen se volvió una vez más borrosa cuando su mano hendió la superficie. Seguro como estaba ahora de que acababa de perder a su verdadero amor, se tiró del pelo y se arañó la garganta. Cuando se calmó y las aguas se aclararon, una vez más, apareció la cara del amado, ahora herida y desencajada. Se sintió aterrado y lloró.Cuando el carro de Helios acabó su recorrido por el cielo, una noche gris cubrió el bosque, pero Narciso no se movió. No tenía ojos más que para el esquivo joven del manantial. Las primeras luces del día le sorprendieron mirando intensamente en las profundidades del agua. La cara que apareció poco a poco era demacrada y ausente. Desplazó su mano al agua para acariciar esa mejilla, ahora tan preciada, y surgieron nuevamente sus frustraciones del día anterior."Te quiero, te quiero" gritó mil veces al manantial. La cara, igual que la de Eco, movió sus labios pero no emitió sonido alguno. Incapaz de dejar la orilla del manantial, Narciso llegó a morir en ese lugar que no deseaba abandonar, mientras su cara, antes hermosa, se volvía desencajada y grotesca. Las ninfas de la montaña le encontraron y le habrían enterrado pero, cuando preparaban el funeral, su cuerpo se desvaneció y, donde yacía, se abrió una flor de pétalos dorados con delicados matices blancos

martes, 22 de mayo de 2007



Era un día triste y gris, se había levantado lamentandose de todo el alcohol que había consumido la noche anterior, un dolor insoportable martilleaba su cabeza...Se levantó de la cama como pudo,fue a mirarse al espejo y el espejo se negaba a devolverle su reflejo, hoy no era su día, decidió salir a caminar se cruzó con gente que conocía, nadie lo saludó, ni siquiera lo miraban...se sentía abandonado ante el mundo como una marioneta.

De esta manera pasó el resto del día deambulando por la ciudad,hasta que decidió ir a visitar a su madre, encontró la puerta de su casa abierta de par en par, la casa llena de gente, todos lloraban.Y en ese momento y paralizado en el centro del salón allí lo vio: era él, allí descansaba su figura, tapado por una sábana, frío, inerte...abandonado como una marioneta.

Un día cualquiera en una vida cualquiera

Me levanto de la cama a duras penas...miro a mi alrededor, la luz entra tenúe en mi cuarto, afuera el sol martillea constante, me duele la cabeza y parece que hoy es el fin del mundo pero No! sólo es un día más, un día más en una vida cualquiera sin mucho sentido, un punto más en un lugar de nunca jamás, donde nada me parece divertido y mucho menos entretenido...quizás un cambio no vendría mal...quizás pero no estoy para cambiar nada y mucho menos arriesgar a que salga mal!
Bienvenid@s al mundo de los perros verdes, estos son mis dias y mi vida, una vez que has entrado ya no podrás salir...
Retrocede ahora que aún puedes, pero sin mirar atrás...