jueves, 24 de mayo de 2007

Un día, un sueño...

Había pensado organizar su día de tal manera que tan sólo tendría 30 minutos para descansar, estaba emocionada porque era la primera vez en su vida que haría tantas cosas, por lo general solía limitarse ha hacer las labores de la casa, cosa que no le llevaba mucho tiempo puesto que su habitáculo no media más de 40 metros cuadrados y por supuesto a un precio desorbitado, pero esa es otra historia...
Aquel día iría a una entrevista de trabajo, después iría a comer a casa de su madre y más tarde pasaría a visitar a sus sobrinos, y por supuesto ir de compras con su mejor amiga, estaba tan emocionada que no podía evitar disimular su cara de felicidad. Pasó la noche anterior en vela, se levantó casi una hora antes de lo previsto y corrió a la ducha, desayunó al más puro estilo inglés y salió exaltada de casa.
Estaba lloviendo y el asfalto estaba mojado, apenas podía ver con la lluvia y se refugiaba bajo su paraguas de estampado negro, decidió entonces cruzar de acera para tomar el autobús cuando vio acercarse a toda prisa un coche, llevaba las luces apagadas y se balanceaba de un lado a otro de la carretera haciendo eses, y en ese instante y sin poder apenas reaccionar, el coche hizo que murieran todas sus ilusiones, que saltaran por los aires todos sus planes, que no tuviera la oportunidad de volver a levantarse y soñar con un mundo de ilusiones...

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